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Coastal & Estuarine Science News (CESN)

Coastal & Estuarine Science News (CESN) es una publicación electrónica gratuita, que brinda resúmenes breves de artículos seleccionados de la publicación científica Estuaries & Coasts, que hace énfasis en las aplicaciones de gestión de los hallazgos científicos.

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2013 Augusto (Español)

Contents

Lección de Vocabulario: Una Propuesta para Definir a las Poblaciones “Costeras”
¿Qué se Debe Plantar? Usando Información para Planificar Proyectos de Restauración de Dunas
¿Acaso el Desarrollo a lo Largo de los Riachuelos de Marea es Peligroso para la Salud Ecológica y Humana?
La Confluencia de Factores Conduce a un Posible “Punto Crítico” para la Eutrofización de las Bahías Costeras del Estado de Maryland


Lección de Vocabulario: Una Propuesta para Definir a las Poblaciones “Costeras”

¿Cuántas personas viven en la costa? Nos ha ido muy bien en el conteo del número de personas que viven en los EE.UU. Sin embargo, esta pregunta, aparentemente sencilla, en realidad, no es tan fácil de responder. Actualmente, existen diversos métodos en uso para determinar qué constituye una población “costera”, dependiendo de la definición del término “costa” y el motivo por el cual usted desea la información en primer lugar. Por ejemplo, las tres agencias federales de los EE.UU., la U.S. Census (Oficina de Censo de los EE.UU.), la Federal Emergency Management Agency – FEMA (Agencia Federal de Gestión de Emergencias) y la National Oceanic and Atmospheric Administration – NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) tienen distintos métodos para reportar el tamaño de las poblaciones costeras que habitan en los condados de la costa, situados junto al mar. Ahora bien, esta falta de estandarización puede ocasionar confusión, especialmente, cuando la información errónea se usa en un determinado problema de manejo.  

Los autores de un reciente artículo en Estuaries and Coasts proponen un enfoque sencillo para generar y usar las estadísticas de la población costera a nivel regional y nacional. Su marco aborda dos componentes de las poblaciones costeras: la población afectada, en forma más directa, por la costa (por ejemplo, aquellas que son más vulnerables ante los riesgos costeros y que se benefician más de las actividades económicas de la zona costera como la pesca), y la población que afecta, en forma más directa, a la costa (donde el uso de la tierra y los cambios antropogénicos en la calidad del agua tienen un impacto más directo en los ecosistemas costeros).

Después de evaluar una serie de conjuntos de condados de la costa, situados junto al mar, los autores concluyen que la población que se ve afectada, en forma más directa, por la costa se debe calcular del grupo de condados de la costa, situados junto al mar, de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias de los EE.UU (FEMA, por sus siglas en inglés), que tiene la mínima huella geográfica y las menores brechas geográficas. El treinta y nueve por ciento de la población nacional vive en estos 452 condados, que representan menos del 10% del área terrestre de la nación, excepto el estado de Alaska.

Ahora bien, para determinar la población que afecta, en forma más directa, a la costa, los autores recomiendan usar la población permanente de los condados de cuencas costeras según se define en el Marco de Evaluación de la Zona Costera (CAF, por sus siglas en inglés) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los EE.UU (NOAA, por sus siglas en inglés). En base a la información del 2010, los autores estiman que el 52% de la población de los EE.UU. vive en estos 769 condados, que representan menos del 20% del área terrestre de la nación, excepto el estado de Alaska. El uso de estas definiciones estándar permitirá aumentar la consistencia en las discusiones sobre la política costera y mejorar la comprensión pública que se tiene de los temas costeros.

Fuente: Ache, B. W., K. M. Crossett, P. A. Pacheco, J. E. Adkins y P. C. Wiley. 2013. “The Coast” is complicated: A model to consistently describe the nation’s coastal population (“La Costa” es complicada: Un modelo para describir consistentemente la población costera de la nación). Estuaries and Coasts 36 (junio del 2013). DOI: 10.1007/s12237-013-9629-9.


 ¿Qué se Debe Plantar? Usando Información para Planificar Proyectos de Restauración de Dunas

Todos los jardineros comprenden que lo que se planta y el lugar donde se planta tiene un gran impacto en la producción del jardín. Los autores de un reciente estudio, que usaron un conjunto de información, a largo plazo, para determinar las mejores plantas que se deben usar en los proyectos de restauración de dunas, estarían de acuerdo con esto y agregarían que la respuesta depende de los objetivos de manejo a corto y largo plazo que usted tenga.

Los autores examinaron 10 años de información proveniente del monitoreo con el fin de caracterizar la persistencia y la capacidad de resistencia a las tormentas de diversas especies de plantas en distintas zonas de dunas de la costa de St. George Island (isla situada en el estado de Florida, EE.UU.). Afortunada o desafortunadamente, en el área, estallaron varias grandes tormentas durante los 10 años en que se recopiló la información, de modo que los autores pudieron determinar la forma en que la actividad de las tormentas modificó las comunidades de vegetación de las dunas. Posteriormente, esta caracterización se usó para predecir qué especies tendrían la mayor posibilidad de supervivencia y crecimiento como especies candidatas para la restauración de zonas dunares deterioradas.

Estas predicciones se sometieron a prueba trasplantando seis especies en tres zonas dunares (anteduna, interduna y trasduna) y comparando su supervivencia y crecimiento durante más dos años. Los resultados variaron significativamente según la especie y la zona de duna. Todas las seis especies tenían similares tasas de supervivencia global en las zonas interdunares y de trasduna; mientras que la supervivencia al trasplante en la zona de anteduna fue generalmente más baja. Se halló que la especie Uniola paniculata (avena marítima) era una candidata especialmente buena para los proyectos de restauración en todas las zonas de dunas; mientras que las especies Muhlenbergia capillaris (yerba de pelos) y Schizachyrium maritimum funcionarían mejor en la zona interdunar y de trasduna. Por su parte, la especie Centella asiática tuvo la más baja tasa de supervivencia de las seis especies. En algunos casos, una especie tenía una alta tasa de supervivencia y crecimiento en una zona dunar determinada, pero mostró una mayor resistencia a las tormentas en una zona distinta. Asimismo, en algunas ocasiones, los resultados cambiaron dependiendo de cuánto tiempo después del trasplante se tomaron medidas. Resulta interesante ver que el éxito del trasplante no siempre concuerda con la abundancia u ocurrencia natural de dicha especie, ni con su resistencia frente a las tormentas, según se determina en el análisis inicial de la información ecológica.

Los autores concluyeron que cuando se planifican proyectos de restauración se debe considerar la información ecológica, pero también señalan que sería ideal que conjuntamente con cada proyecto se realicen estudios o ensayos de las especies candidatas.

Fuente: Gornish, E. S. y T. E. Miller. 2013. Using long-term census data to inform restoration methods for coastal dune vegetation (Usando información censal de largo plazo para informar sobre métodos de restauración de la vegetación de las dunas costeras). Estuaries and Coasts 36 (junio del 2013). DOI: 10.1007/s12237-013-9617-0.


 ¿Acaso el Desarrollo a lo Largo de los Riachuelos de Marea es Peligroso para la Salud Ecológica y Humana?

En el sudeste de los EE.UU., los riachuelos de marea y las marismas se están volviendo lugares cada vez más populares para el desarrollo. Sin embargo, en los últimos años, una serie de estudios ha aportado evidencias de que la invasión humana puede degradar la calidad del agua y del hábitat de estos importantes ecosistemas. Un reciente estudio, a gran escala, realizado en 19 cuencas de los riachuelos de marea en los estados de Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia sugiere que nuestro deseo de tener una vista del mar podría conducir, de forma indirecta, no solo a una degradación ecológica, sino que también podría tener impactos en la salud de los seres humanos, tales como el aumento de la carga patógena y de toxinas, así como el incremento  de las inundaciones.

Los autores establecieron relaciones entre los indicadores de desarrollo costero en las cuencas de los riachuelos; la condición ecológica de los riachuelos de marea y los posibles impactos en las poblaciones humanas. Los resultados mostraron que un mayor desarrollo en una cuenca determinada (representado por el porcentaje de superficie impermeable) se encuentra correlacionado con los incrementos de algunas cargas de nutrientes; concentraciones de químicos tóxicos en los sedimentos; una mayor probabilidad de inundación; concentraciones más elevadas de indicadores microbianos de contaminación fecal en la columna de agua y una mayor incidencia de altas concentraciones de colifagos y bacterias coliformes en la carne de la ostra.

En general, las ramificaciones en la cabecera de los riachuelos (aguas arriba) fueron más susceptibles a la degradación que las ramificaciones aguas abajo, lo que demuestra que estas áreas aguas arriba podrían representar un sistema de alerta temprana para la amenaza de degradación aguas abajo y en las zonas costeras.  Los autores también mejoraron e incorporaron un modelo conceptual existente de impactos antropogénicos en los ecosistemas de los riachuelos de marea. Observaron que la escala de su estudio (cientos a miles de hectáreas) es también la escala en la que, generalmente, se toman decisiones sobre el uso del suelo costero, proporcionándoles a los responsables del manejo costero un marco valioso para abordar estos factores estresantes.

Fuente: Sanger, D., A. Blair, G. DiDonato, T. Washburn, S. Jones, G.  Riekerk, E. Wirth, J. Stewart, D. White, L. Vandiver y A. F.  Holland. 2013. Impacts of coastal development on the ecology of tidal creek ecosystems of the US southeast including consequences to humans (Impactos del desarrollo costero en la ecología de los ecosistemas de riachuelos de marea del sudeste de EE.UU., incluyendo las repercusiones en los seres humanos). Estuaries and Coasts 36(junio del 2013). DOI: 10.1007/s12237-013-9635-y.


 La Confluencia de Factores Conduce a un Posible “Punto Crítico” para la Eutrofización de las Bahías Costeras del Estado de Maryland

El monitoreo a largo plazo en las Bahías de la Costa del Estado de Maryland (EE.UU.) mostró que la calidad del agua en estas lagunas costeras ha venido disminuyendo por muchos años, especialmente, con respecto a la carga de nutrientes. Desafortunadamente, a principios de la década del 2000, las noticias parecían empeorar: en unos cuantos años, la calidad del agua repentinamente empezó a disminuir aún más rápido, siguiendo una variación de condiciones secas a largo plazo a condiciones húmedas a largo plazo.

Un equipo de investigadores examinó las tendencias regionales de los parámetros de calidad del agua de las bahías con el fin de determinar los factores que podrían ser los responsables de esta variación, lo cual podría representar un nuevo estado estable para este sistema. Este equipo de investigadores usó un enfoque estadístico denominado análisis de sumas acumuladas (CUSUM, por sus siglas en inglés) con el fin de comprender los patrones de cambio a largo plazo.

Los resultados demuestran que las concentraciones de algunos nutrientes, especialmente, el amonio (NH4+) y los fosfatos (PO43-) se incrementaron significativamente más rápido que en los años previos durante el periodo del 2001 al 2003 como sucedió con la clorofila-a (Chl-a) y algunos florecimientos algales. Por el contrario, los lechos de vegetación acuática sumergida (VAS) disminuyeron. Las comunidades de fitoplancton también se modificaron, de forma que la incidencia de los eventos de marea café se estabilizaron a nivel regional, pero las floraciones de picocianobacterias aumentaron. Un análisis más profundo reveló que esta serie de cambios podrían atribuirse a una variación en la precipitación promedio durante el inicio de la década del 2000, que se añade al creciente aumento de los aportes de nutrientes provenientes de las actividades agrícolas y antropogénicas, y a las respuestas biogeoquímicas asociadas. Los autores advierten que la naturaleza retentiva de estas lagunas costeras, junto con su ambiente reductor hará que estos cambios sean difíciles de revertir si no se aceleran las prácticas actuales de manejo de nutrientes.

Fuente: Glibert, P. M., D. C. Hinkle, B. Sturgis, and R. V. Jesien. 2013. Eutrophication of a Maryland/Virginia coastal lagoon: a tipping point, ecosystem changes, and potential causes (Eutrofización de una laguna costera en las bahías de Maryland / Virginia: un punto crítico, cambios en el ecosistema y posibles causas). Estuaries and Coasts 36 (junio del 2013). DOI: 10.1007/s12237-013-9630-3.